
siguiendo con los terminos, estoy decidida a cerrar el año con nada pendiente... como esta mona de un cuento que aun no logro llegar al papel...
que está a medio terminar, por lo cual es todo un desafio...
él es el primer habitante nativo de nuestro jardín, y desde hace dos jornadas me dirige un vistoso buenos días y una olorosa buenas tardes.
además, momentaneamente lo he puesto a la salida de la casa, justo abajo de la ventana que da a mi mesa de trabajo, lo que me da la sensación que en cualquier minuto puedo salir a conversar con mi vecino que esta afuerita...
por fuera pasan cosas, por dentro, esta es la vista desde la dichosa ventana...